"Se hizo la luz": crónica épica de un foco municipal
- Categoría: Tinogasta
- Publicado el Sábado, 19 Septiembre 2026 11:57
Parodia. Personajes y hechos ficticios, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia luminosa.
Fue un día histórico. Un día que las generaciones futuras recordarán como el momento en que el Ejecutivo municipal, con valentía y determinación, cambió un foco.
A las 9:00 de la mañana, en la esquina de siempre, el intendente llegó acompañado por dos secretarios, un director de Prensa, tres fotógrafos, un dron y una escalera que, según fuentes oficiales, "fue adquirida mediante un proceso licitatorio de máxima transparencia".
"Vamos a hacer historia", dijo, mirando a cámara, y luego al foco, y luego otra vez a cámara.
Con un pulso firme, pero firme de verdad, el mandatario ascendió tres peldaños. Un asesor le sostuvo la escalera y otro le sostuvo la mirada, por si acaso. Abajo, el pueblo aguardaba en un silencio conmovedor, sobre todo porque había ido a hacer un trámite y no entendía qué pasaba.
Tras unos minutos de enroscar con dedicación, y con el foco viejo ya guardado como pieza de museo, llegó el momento cumbre. Alguien pulsó el interruptor. Se hizo la luz.
Los aplausos fueron atronadores, aunque conviene aclarar que eran del equipo de comunicación. Una vecina, consultada por este medio, opinó que "hace tres meses que le vengo diciendo que está quemado", pero fue rápidamente reubicada fuera de cuadro.
Horas después, la gacetilla oficial ya circulaba con titulares de altura:
"El intendente iluminó el futuro"
"Un foco, una visión"
"Donde había oscuridad, hoy hay gestión"
Al cierre de esta edición, el foco funcionaba correctamente. Las otras cuarenta luminarias del barrio, no. Pero eso, dicen desde la Municipalidad, "se verá en una segunda etapa, con su respectivo acto".
¿Hace falta tanta publicidad, o es un deber del Ejecutivo?
Por fuera de la broma, la pregunta es válida y tiene dos respuestas según qué se mire:
El servicio es un deber, no un logro. El alumbrado público es una responsabilidad básica del municipio. Mantenerlo funcionando es cumplir con la función para la que se cobran tasas y se administra el presupuesto. Cambiar un foco es cumplir, no hacer una obra extraordinaria.
Informar sí es legítimo, promocionarse no. Comunicar qué se hizo, dónde y cuánto costó es parte de la transparencia. Una gacetilla breve o un aviso de un corte programado tiene sentido. Lo cuestionable es convertir una tarea rutinaria en un acto con puesta en escena, y sobre todo hacerlo con recursos públicos para beneficio de la imagen personal del funcionario. La publicidad oficial debería ser de interés público, no propaganda personal, y en muchas jurisdicciones hay normas que lo establecen.
VIDEO de PARODIA en estos tiempos:
Video: Juan Carlos Andrada
Redacción realziada por (RGB) para diario Wella Digital









