Imágenes íntimas y bullying: cuál es la situación de los cuatro jóvenes investigados por el caso de una estudiante de Catamarca

Tres adolescentes están imputados por la presunta producción y distribución de material íntimo de una compañera. Uno de ellos pidió disculpas, cambió de colegio y no participó del viaje de egresados. En paralelo, una joven mayor de edad es investigada por hostigamiento y la causa podría alcanzar a otros estudiantes.

La investigación por la difusión no consentida de material íntimo de una estudiante de 17 años de un colegio privado de Catamarca presenta dos causas judiciales y cuatro jóvenes inicialmente señalados, aunque las responsabilidades que se investigan son diferentes.

Por un lado, tres adolescentes fueron imputados por la presunta producción y distribución de imágenes íntimas de su compañera. Por otro, una joven mayor de edad es investigada por los episodios de hostigamiento que sufrió la víctima, particularmente durante el viaje de egresados a Bariloche.

INFORAMA pudo conocer nuevos detalles sobre la situación de los involucrados, entre ellos que uno de los adolescentes denunciados pidió disculpas, decidió cambiarse de establecimiento educativo y no participó del viaje junto a sus compañeros.

 

Los tres adolescentes imputados por el material íntimo

La primera investigación está a cargo del fiscal Penal Juvenil Guillermo Narváez, quien formuló cargos contra tres adolescentes por la presunta producción y distribución de representaciones sexuales de una persona menor de 18 años.

Sin embargo, la situación procesal todavía no está completamente resuelta.

Las defensas de dos de los jóvenes plantearon la nulidad del decreto de determinación del hecho, al cuestionar la manera en que se individualizaron las conductas atribuidas a cada acusado.

El planteo fue rechazado por la Fiscalía y posteriormente por el juez de Control de Garantías, quien confirmó la validez de la imputación. No obstante, uno de los abogados interpuso una apelación, por lo que una instancia superior deberá revisar la resolución.

Hasta el momento de conocerse estas actuaciones, los tres adolescentes todavía no habían prestado declaración indagatoria.

 

Uno de los jóvenes pidió disculpas y se cambió de colegio

Entre los tres adolescentes involucrados existe una diferencia que hasta ahora no había trascendido públicamente.

Según se pudo conocer, uno de los jóvenes pidió disculpas por lo sucedido, cambió de establecimiento educativo y no participó del viaje de egresados a Bariloche al que fue la víctima.

A diferencia de él, los otros dos adolescentes denunciados continuaron vinculados al grupo escolar y sí participaron del viaje.

El pedido de disculpas y el cambio de colegio constituyen antecedentes relevantes para reconstruir lo ocurrido, aunque no permiten establecer por sí mismos una responsabilidad penal ni equivalen necesariamente a un reconocimiento de los delitos investigados.

Será la Justicia la encargada de determinar qué participación tuvo cada uno en la presunta producción o circulación del material íntimo.

La defensa cuestiona las pruebas contra los adolescentes

El abogado Marcos Gandini, defensor de uno de los imputados, cuestionó públicamente la acusación al considerar que no existen elementos suficientes para demostrar que su asistido haya participado de la difusión.

El letrado sostuvo que, pese a la recepción de testimonios y el secuestro de teléfonos celulares, no se habría logrado acreditar que los acusados recibieran, reenviaran o distribuyeran el video.

También cuestionó que la imputación no describiera con suficiente precisión qué conducta se atribuye individualmente a cada uno de los tres adolescentes.

Por esa razón, la defensa busca que se revise la validez del acto procesal.

La apelación pendiente no elimina la condición actual de imputados, pero podría modificar el curso del procedimiento si la Justicia considera que corresponde anular la medida cuestionada.

La cuarta joven: investigada por hostigamiento y posibles lesiones psicológicas

La segunda investigación tiene como protagonista a una joven mayor de edad que publicó en sus redes sociales un video en el que reconocía haber participado en situaciones de hostigamiento contra la estudiante.

Por tratarse de una persona mayor de 18 años, las actuaciones se encuentran bajo la órbita de la fiscal Paola González Pinto.

A diferencia de los otros tres involucrados, esta investigación no estaría centrada en la presunta distribución original del material íntimo, sino en las agresiones, burlas y humillaciones denunciadas posteriormente.

En el video que se viralizó, la joven relató distintas situaciones de maltrato hacia su compañera y reconoció que las burlas eran reiteradas.

Sin embargo, el bullying, considerado de manera aislada, no constituye una figura delictiva autónoma en el Código Penal argentino. Eso no significa que las conductas denunciadas estén necesariamente fuera del alcance de la Justicia.

Una de las posibilidades que deberá evaluarse es si el hostigamiento provocó un daño en la salud psicológica de la víctima que pueda encuadrarse en el delito de lesiones leves, previsto en el artículo 89 del Código Penal.

En ese sentido, las evaluaciones psicológicas podrían resultar determinantes para establecer si existe una afectación de la salud psíquica y si puede relacionarse con los hechos denunciados.

La eventual existencia de daño psicológico no implica automáticamente que se configure un delito: también deberán acreditarse los restantes requisitos legales y la responsabilidad de quienes hayan intervenido.

 

¿Podría haber más estudiantes involucrados?

Otro aspecto que deberá esclarecerse es si la joven investigada actuó sola o si otros compañeros participaron de los episodios de hostigamiento.

Los hechos denunciados durante el viaje de egresados habrían involucrado a más estudiantes, por lo que la investigación podría ampliarse si se identifican otras personas que hayan intervenido en conductas penalmente relevantes.

Entre ellas podrían encontrarse adolescentes menores de edad, circunstancia que obligaría a determinar la competencia judicial correspondiente y el régimen legal aplicable según la edad de cada uno.

La participación de varias personas no configura automáticamente un agravante penal. Para establecer posibles responsabilidades deberá analizarse individualmente la conducta de cada participante y las circunstancias concretas de los hechos.

 

Dos investigaciones y un mismo interrogante: qué responsabilidades se podrán acreditar

De esta manera, la Justicia catamarqueña interviene en dos investigaciones relacionadas con la misma víctima, pero orientadas a esclarecer conductas diferentes.

En la primera, el fiscal Narváez deberá avanzar sobre la presunta producción y distribución del material íntimo, mientras se resuelve la apelación presentada contra la imputación de los tres adolescentes.

En la segunda, la fiscal González Pinto deberá establecer el alcance del hostigamiento denunciado, evaluar la eventual existencia de lesiones psicológicas y determinar si hubo otros participantes.

El resultado de ambas investigaciones dependerá de las pruebas reunidas y de la posibilidad de establecer responsabilidades individuales, tanto por la vulneración de la intimidad como por las agresiones posteriores.

 

Fuente: Inforama