La directora de Calidad Turística, Noelia Miranda, advirtió sobre las irregularidades en las habilitaciones y anunció nuevas medidas para ordenar las excursiones de alta montaña.
La directora de Calidad Turística de la provincia, Noelia Miranda, advirtió que más de 100 prestadores que realizaban excursiones al Balcón del Pissis operaban sin estar inscriptos en el registro provincial. La situación quedó expuesta a partir de los cuestionamientos por las habilitaciones y los controles de acceso al circuito de alta montaña, lo que derivó en un acuerdo entre el Gobierno provincial y el municipio de Fiambalá para unificar los registros y establecer nuevas condiciones para el desarrollo de la actividad.
Miranda explicó que una de las principales irregularidades detectadas fue la coexistencia de habilitaciones provinciales y municipales, lo que permitió que numerosos operadores desarrollaran sus actividades sin figurar en el padrón oficial de la Provincia. "Tenemos más de cien prestadores que no están inscriptos", señaló la funcionaria, al precisar que las habilitaciones otorgadas por los municipios no coincidían con las registradas por la Secretaría de Turismo.
Según detalló, en la zona operaban más de 200 vehículos destinados a excursiones, mientras que el registro provincial contabilizaba 182 guías baqueanos, 27 guías profesionales y 57 agencias de viajes. Además, reveló que se identificaron 37 vehículos con una antigüedad superior a los diez años, límite establecido por la normativa para este tipo de prestaciones.
Turistas varados
La problemática adquirió especial relevancia después del episodio ocurrido a fines de julio, cuando un intenso temporal de nieve sorprendió a numerosos contingentes turísticos que recorrían el Balcón del Pissis, en Fiambalá.
El 28 de julio, las condiciones meteorológicas provocaron la acumulación de nieve y complicaron la circulación por los caminos de alta montaña. Más de 30 camionetas quedaron varadas en distintos sectores del recorrido, lo que obligó a desplegar un amplio operativo de asistencia y evacuación.
Las tareas involucraron a Defensa Civil, Gendarmería Nacional, Bomberos Voluntarios, efectivos policiales y personal sanitario, además de maquinaria pesada para despejar los caminos.
El operativo concluyó con 211 personas rescatadas y dejó planteados interrogantes sobre las condiciones de seguridad y los mecanismos de prevención en las excursiones.Posteriormente, el acceso al Balcón del Pissis permaneció cerrado durante más de dos meses. Su reapertura, a fines de septiembre, estuvo acompañada de nuevas exigencias municipales que generaron cuestionamientos entre los prestadores turísticos, principalmente por las condiciones de habilitación y circulación de los vehículos.
Nuevas exigencias y controles
Frente a esta situación, el Gobierno provincial y el municipio de Fiambalá acordaron avanzar hacia un registro único de prestadores turísticos, bajo la órbita de la Secretaría de Turismo, con intervención de las áreas de Transporte y Seguridad.
"Lo que tratamos es regularlos a todos, que todos puedan trabajar de manera ordenada, puedan recibir capacitaciones competentes y podamos nivelar el servicio turístico para beneficio de los turistas", sostuvo Miranda.
La funcionaria explicó que las camionetas destinadas a excursiones por encima de los 3.000 metros de altura y fuera de la huella deberán contar con las habilitaciones correspondientes.
Asimismo, indicó que se acordó una prórroga de tres años para los vehículos que superen los diez años de antigüedad, condicionada a la presentación de la Revisión Técnica Obligatoria (RTO) cada cuatro meses.
Los prestadores tendrán plazo hasta fin de año para completar su inscripción provincial. Sin embargo, quienes actualmente desarrollen la actividad deberán contar con la documentación exigida, la RTO vigente y los elementos de seguridad reglamentarios.
Por otra parte, los controles en el denominado kilómetro cero estarán a cargo de la Policía de la Provincia, con colaboración municipal, mientras que Defensa Civil será la única autoridad facultada para determinar si las condiciones climáticas y del camino permiten habilitar el acceso.
Finalmente, Miranda señaló que la actividad turística de alta montaña registró un crecimiento del 236% desde 2021, una expansión que, según explicó, superó la capacidad de organización existente y volvió necesario fortalecer los mecanismos de regulación.
"Hay que ser responsable y profesional en el servicio que uno presta", remarcó e insistió en la necesidad de ordenar las prestaciones y garantizar condiciones adecuadas de seguridad para quienes visitan uno de los principales atractivos turísticos de Catamarca.