La empresa había anunciado el cierre de la planta para fines de agosto, pero tras una reunión con el gobernador Raúl Jalil se acordó sostener la actividad en la provincia
Indumentaria Catamarca continuará operativa y mantendrá alrededor de 30 puestos de trabajo, luego de que la empresa y el Gobierno provincial acordaran una alternativa para evitar el cierre de la planta, previsto para fines de agosto.
En una entrevista con La Brújula, Claudio Drescher, propietario de Jazmín Chebar y uno de los responsables de Indumentaria Catamarca, confirmó la continuidad de la fábrica y explicó que la decisión se tomó después de una reunión con el gobernador Raúl Jalil.
Drescher señaló que la industria de la confección atraviesa una fuerte crisis a nivel nacional, que atribuyó a la caída del consumo, la pérdida del poder adquisitivo, el contrabando y el ingreso de productos subfacturados.
Según explicó, Indumentaria Catamarca llegó a tener unos 150 trabajadores, pero durante los últimos dos años y medio debió reducir progresivamente su estructura debido a la caída de las ventas y la falta de producción. A esto se sumó el costo logístico de operar desde Catamarca, ubicada a unos 1.000 kilómetros de los principales centros de consumo.
El apoyo de la Provincia
Drescher destacó la intervención del Gobierno provincial para evitar el cierre. Según relató, Jalil manifestó su intención de preservar los puestos de trabajo industriales y confirmó que continuará el acompañamiento a las empresas.
También indicó que se analizarán alternativas para reducir los costos logísticos, aunque aclaró que todavía no existe un mecanismo concreto definido.
Tras el encuentro, la empresa comunicó la decisión al responsable de la planta, Julio Serrano, y posteriormente a los trabajadores.
“Hoy arrancamos de vuelta, sostenemos lo que hay”, señaló Drescher, quien expresó su expectativa de que una mejora de las condiciones económicas permita recuperar puestos de trabajo y aumentar la producción.
Críticas a la política nacional
El empresario sostuvo que el sector textil enfrenta una combinación de factores que perjudica a la producción local y cuestionó la política nacional respecto de las importaciones.
En ese sentido, reclamó medidas de protección para las industrias intensivas en mano de obra y afirmó que “sin trabajo no hay desarrollo”.
Drescher también destacó el rol de las pequeñas y medianas empresas y sostuvo que, a diferencia de las grandes compañías multinacionales, las PyMEs tienen menor capacidad para afrontar períodos prolongados de caída de ventas y falta de liquidez.
Sobre la situación de Indumentaria Catamarca, remarcó que la intención es sostener la planta y manifestó su deseo de que, en el futuro, pueda volver a incorporar trabajadores.
Su continuidad representa, por ahora, un alivio para los trabajadores que permanecen en la planta, aunque la empresa seguirá condicionada por la evolución del consumo y del mercado textil nacional.