En No tan Pronto, el modelo y conductor reveló los detalles más inesperados de su vínculo con Wanda cuando ambos eran muy jóvenes, y hasta se rió de aquella tapa en la que ella decía que era virgen cuando ya estaba saliendo con él.
"Yo veía la tapa de la revista Wanda Nara virgen y yo me cagaba de risa. Yo decía, 'pará boludo, estuvo en casa'
Hay revelaciones que nadie espera y esta es una de ellas. Alejandro Cupitó se sentó en el streaming de No tan Pronto y, entre risas, terminó contando todo sobre su romance con Wanda Nara en los tiempos en que los dos eran jóvenes que recién arrancaban.
"Tuvimos una historia linda, éramos muy chicos, éramos muy pequeños", admitió Cupitó, sin demasiadas vueltas. La intimidad quedó confirmada, pero lo que vino después fue lo que realmente sorprendió al panel integrado por Matías Vázquez, Carla Bunny y Mica Comunica..
Porque la historia entre Wanda y Alejandro no era de una sola noche. Ella iba a su casa. Seguido. "Cuando recién me había mudado, Wanda venía los fines de semana y me ayudaba a ordenar, a limpiar. Buena onda. Copada", explicó él, con una sonrisa que decía más de lo que las palabras cubrían. Un domingo a la tarde, la misma Wanda Nara que hoy maneja millones y llena tapas de revistas en todo el mundo, llegaba al departamento de Cupitó a ordenar junto a él.
Pero el remate llegó después, cuando alguien le recordó la famosa portada de revista en la que Wanda se declaró virgen. Ahí Cupitó ya no pudo contenerse: "Yo veía la etapa de la revista Wanda Nara Virgen y yo me cagaba de risa. Yo decía, 'pará boludo, estuvo en casa. dijo el ex Susano.
Igual Cupito aclaró que ese título no lo puso Wanda, lo puso Luis", por Ventura. Pero el mito popular le atribuyó siempre esa reelación a la propia Wanda.
Cupitó también aclaró que con el tiempo siguió teniendo buena onda con toda la familia: "Con Nora, la mamá hablo, tengo buena onda. Con Zaira también, de hecho yo le presenté a Pancho Dotto". Todo en familia, todo en los mejores términos. Pasaron más de veinte años, como él mismo dijo, "tanto tiempo que ni me acuerdo". Aunque está claro que sí se acuerda. Bastante.
Fuente: Pronto